jueves, 15 de julio de 2010

Cuento de Locos 1


He aquí la primer parte de un cuento de propia autoría, espero os guste.


El loco que creía estar loco.

Quizás sea la historia de un bastardo. Quizás haga mal escribir estas letras. Pero lo necesito, afortunadamente. La lluvia me acompaña, la noche está de luto y mi corazón también. ¿Pero de qué?

[xXXxxx] Después de las lágrimas, no tenía más que pensar en qué estuve pensando. Medianamente estamos bien. Una vida tranquila, mas que trabajar, leer una que otra novela, tratar de entender a Nietzsche, escribir…

Bien…

Estoy escribiendo. Veo la casa, no me inspira nada. Ni los sueños… ¿Pero de que? Si no tengo sueños. Tengo problemas: largos y anchos, cortos y sencillos. Podría escribir de ellos, pero estamos medianamente bien para hablar de aquello. No vale la pena, si agarro alguna novela para leer y me despista. Me entretiene. Me hace bien.

Seguimos mirando… nada. Creo que como monólogo el único contrato que ganaría, sería con las telarañas de la muerte. Pero escribamos algo mejor, sobre… los tropiezos de mis lágrimas.

Cuando Larralde se pregunta ¿De qué están hechas las lágrimas que pesan tanto? Yo respondería: pesan lo demasiado para que una catarsis agónica y un poco de cólera nos consuelen lo suficiente para creer que algún día esto va a cambiar (un condimento para esta hambruna) ¿Pero de qué cambiar? No sé. Pero nos conforma, y eso es suficiente para que hagamos de nuestras lágrimas un monumento y una sonrisa en forma de gotas de sal… Sigamos mirando la casa, mejor.

Tengo dolor de cabeza. Tengo peleas con mis remordimientos. Tengo ganas de llorar otra vez.

La noche no está de luto, ni tampoco me acompaña, ni tampoco mi corazón. Pero estamos medianamente bien.

[Xx] Creo que anoche soñé, creo que no… quién está mas loco: ¿el loco que se cree rey o el rey que cree ser rey?

La noche ha vuelto de una tarde de vientos esporádicos y amenazantes de alguna catástrofe. Pero más bien, ¿que más puede pasar? Si estoy, y estamos, acá solos. Esperando que pase algo. El tiempo se detuvo, ¡si, es verdad! Parece que la distancia entre días sólo se muestra en el tránsito nocturno.

[xxXx]. La casa creció, al menos eso parece. Veo la casa, y empiezo a escribir: Bueno, el corazón late más de lo normal, me estoy empezando a preocupar. Quizás sea que tenga problemas con la presión arterial, he comido mal hace muchos días y peor en las noches, que han sido mas aún. Pero estamos medianamente bien.

Entonces ¿será que me preocupo por lo que no pasa? ¿O no pasa demasiado nada acá en esta casa? ¡Pero realmente debería pasar algo! Los ruidos se sienten cada vez mas aislados, o quizás me esté quedando sordo, en realidad hace mucho que no escucho a nadie. Tampoco lo necesito. Estoy bien. Ni recuerdo la última vez que escuché a alguien, sin embargo no me olvido la última vez que me hablaron. Pero no necesito más que mis consejos, el silencio me ha dado más palabras que las personas. Hay veces que no lo quisiera ni saber.

La noche conquista mi cabeza nuevamente. Realmente no me asusta como antes. Es mas, me siento mas cómodo, quise decir ahora me siento cómodo.

[XxX] Ya quiero empezar a pulsar las letras y seguir escribiendo. Pero la ansiedad pone en alta tensión a las ideas que no se inscriben porque queman la mano. Pero empiezo como pueda.

Aquella noche de perro, ladraban mis penas, y pensá que estábamos medianamente bien. Pero el miedo te juega en contra si no sabes manejarlo, no hay cosa peor que el terror vuelto llamas.

A veces te dice que si y otras veces dice que no. Pero hay que saber escucharlo y decirle la mejor respuesta, sino sólo te volvés un bastardo de tus propias penas, y el corazón se vuelve delator. El horizonte es solo uno, los límites, las lágrimas, las sonrisas, la cabeza, es uno mismo… sobre todo cuando nos olvidamos de esto.

Entonces comencé un vuelo hacia la locura, el tiempo y espacio se volvieron inexistentes para mí ser. Las cosas empiezan a brillar no por su forma, sino por su esencia. La piel se vuelve estrellas, y no asienta más que el placer de rogar por la fortuna de que nadie me entiende, por eso se me aparta, y por eso no siento más que la locura como lo mío, como la locura mía. Mi verdad, mi norma, mi alegría se vuelven astros y galaxias vacías de promesas de lógicas isomorfas e inicuas.

Y nadie me entiende, ¿y por qué? Y porque no siento la necesidad de amargarme por las pequeñeces que rodean y le hacen rodeo a la vida. Ya sé que estoy piantao’. Pero por más que parezca peor, no tengo que procurar en mi cara la trampa de un guardián, porque las estrellas y la luna son extensión de mi mente y doy vuelta al mundo en las noches de soledad armando constelaciones de risueños. Y vengo a contar poemas de cuarto menguante, y vengo a luchar con el sol que muestra la luz.

A la noche todo es oscuro, pero no mas oscuro que en el día. En el día se ven las cosas más oscuras de lo que son. ¿Pero de qué? No lo sé. A veces se conforman en sentirse feliz de soportar mentiras cotidianas, viviendo a expensas de las sombras, o bien siendo parte de estas.

Quereme así piantao’… piantao’ piantao’

Eso es lo que me distingue entre sistemas solares de sonrisas que me hacen único y estamos medianamente bien. Voy a chocar a todas las lunas, no habrá mas estrellas esta noche, no hay mas que satélites buscando el pronóstico de mañana, cuando todavía no pasó la tormenta del día de hoy… ¡Estamos medianamente bien!

Al día siguiente el titular del diario local publica: “Interno se escapa de manicomio y muere en accidente de tránsito”. En la foto se reconoce al loco, con una sonrisa pintada con tempera roja.

jn.-

fuente:imagen

3 comentarios:

Cristian dijo...

No sabia que se podían escribir comentarios jeje.. Y bueno como lo dice el título es un cuento de locos XD.. Muy bueno Jorge.

Horacio dijo...

Muy bueno, de verdad. Frases que son sentencias, a veces denontan inocencia, en otras, muy irónicas.

Me gustó mucho, sobre todo, esto:

"Tengo dolor de cabeza. Tengo peleas con mis remordimientos. Tengo ganas de llorar otra vez"...
o esto:

"Seguimos mirando… nada. Creo que como monólogo el único contrato que ganaría, sería con las telarañas de la muerte".

Veo que es el primero. ¿Se viene la serie de "Cuentos de locos 1"?

Un abrazo

Jorgen dijo...

Gracias a ambos por sus comentarios, y por qué no largar el segundo.