![]() |
| Fuente img |
Cubierta de piel de fresca tempestad, donde los ángeles susurran los secretos más íntimos, y allí arriba, tus labios que brotan y rebotan en cantos de manantial sobre tu cuerpo vacío, impregnado de grietas esperando que inunde como lluvia mi pasión, que no es más que la tuya, o la nuestra en forma de dos.
Me acuesto sobre mi cama, miro tu mirada risueña y morena, que detiene el juego bélico de mis besos, hasta que miento y comienzo entre cruzando tus latidos con mi cuerpo, tu aliento con mis sueños, tus dedos curtiendo lo que queda de mi pasado no resuelto. Trazamos nuestra propia religión… mientras hacemos el amor, desglosando a retazos esta noche, que provoca que te muerda un poco más, sólo un poco más lo mejor de tu cuerpo… pero qué importa… escribimos una canción con dos corazones… caminando donde nuestras lágrimas ardieron por última vez.
Ya no está la cama, sólo existes tú…
jn

2 comentarios:
Tiene mucha fuerza tu escrito, compañero. Logras que manche esta escena. Muy bueno
Un texto muy bueno, muy potente, sacude la modorra y las entrañas.
"Me acuesto sobre mi cama, miro tu mirada risueña y morena, que detiene el juego bélico de mis besos, hasta que miento y comienzo entre cruzando tus latidos con mi cuerpo, tu aliento con mis sueños, tus dedos curtiendo lo que queda de mi pasado no resuelto."
bravo, muy bueno.
Abrazo
Publicar un comentario en la entrada