sábado, 29 de mayo de 2010

Así reaccionó un bebe sordo que pudo oir por primera vez


Así reaccionó un bebé sordo que pudo oir por primera vez



Viernes 28 de Mayo de 2010 13:44 | Le activaron el implante coclear y escuchó la voz de su madre.



Se situó entre lo más visto. Un video que registró la primera reacción de un bebé al que le activan un implante coclear ocupó el primer lugar del ránking de visitas de Meneame.net, un sitio español en el que los usuarios reproducen las noticias que más les gustan de otros medios.

En la filmación se observa al pequeño, de ocho meses, mientras oye por primera vez la voz de su madre. En los últimos años, el implante coclear se ha convertido en una intervención clave. Está indicado para aquellos pacientes que padecen de hipoacusia profunda bilateral; es decir, de ambos oídos. Logra que quienes no podían oír capten hasta 30 decibeles de sonido, equivalentes al susurro de la voz humana.

En la Argentina, cada año nacen con sordera profunda o severa de 750 a 1.500 bebés. La Ley 25.415 obliga a la detección precoz de esta discapacidad, pero su cumplimiento depende de que el lugar donde nació el menor disponga de los equipos para realizar el diagnóstico.





Fuente:http://www.lagaceta.com.ar/nota/380772/Informacion_General/Asi_reacciono_un_bebe_sordo_pudo_oir_primera_vez.html


viernes, 28 de mayo de 2010

El otro es uno de nosotros - Locura,miseria y esperanza

PSICOLOGIA › LA LOCURA, LA MISERIA Y LA ESPERANZA
“El otro es uno de nosotros”




Por F. B.

Proponerse la liberación del loco sería muy triste; sería volver meramente al rol de psiquiatra. Nosotros queremos ser psiquiatras pero, sobre todo, queremos ser personas comprometidas, militantes. O, quizás mejor, queremos transformar, cambiar el mundo a través de nuestro lugar específico; a través de la miseria de nuestros pacientes, que son parte de la miseria del mundo.

Cuando decimos no al manicomio, decimos no a la miseria del mundo y nos unimos a todas las personas que en el mundo luchan por una emancipación. En ese momento nosotros no somos más una sociedad de psiquiatría social, o de psicodrama o lo que fuera: somos personas unidas que luchan por una libertad real en el mundo.

Muy probablemente, si estuvieran presentes psiquiatras tradicionales, dirían que yo soy un paranoico, que tengo un delirio de omnipotencia, que quiero dar vuelta el mundo ¡y es verdad! Pero este delirio, que hoy nos incluye a todos nosotros, es un delirio colectivo, una locura generalizada. Sería hermoso que hubiera en el mundo muchas otras locuras como ésta; podríamos decir que el mundo estaría cambiando verdaderamente.

Pero éstas son afirmaciones de principios. El problema está en colocar ladrillo tras ladrillo y esto es lo difícil. Lo más importante es que no estamos hablamos de psiquiatría, sino de la miseria de la vida, porque éste es el verdadero contexto en el que se construye la psiquiatría. Pienso que la pregunta que nos debemos hacer es: si la miseria desapareciera, ¿la psiquiatría seguiría existiendo? En realidad, esto que dije es un poco abstracto, porque la miseria existe y existe la psiquiatría. Justamente por eso debemos, antes que nada, abolir la miseria, para ver qué pasa después.

Dar de alta a una persona que está en un manicomio es verdaderamente un drama. Esta persona ha pasado años y años internada y ahora deberá afrontar la realidad que la ha rechazado y empujado al manicomio. Si una persona entra en un manicomio es porque fue rechazada por la organización social, por la sociedad. Cuando es dada de alta, encuentra una sociedad que no ha cambiado en absoluto. Entonces, esta sociedad la mandará nuevamente al manicomio. Para nosotros, técnicos, es un problema dar de alta a un enfermo, porque se desencadenan reacciones, contradicciones en cadena. Mientras una persona vive en el hospital, se producen cambios muy grandes en la familia, que se reorganiza con independencia de la persona internada. La esposa o esposo encuentran otros compañeros, los hijos no recuerdan más a la madre o al padre. Después sucede que esta persona, ya totalmente extraña al grupo familiar, vuelve a la familia. ¿Qué podemos hacer? ¿Podríamos recrear nuevamente la familia tal como era? Nuestro problema es encontrar una solución de vida para el que es dado de alta, no ya en el grupo familiar, sino en el grupo social.

Para esto, hay que tratar de mostrarle al grupo social quién es la persona que está volviendo. Esta es la dificultad mayor, la que exige mayor habilidad por parte del operador social que, en la miseria extrainstitucional, debe encontrar un lugar para el indeseado. Yo pienso que esta presencia puede ser detonador para una toma de conciencia política por parte de la sociedad, porque, habiendo sido excluida la persona y volviendo a ser integrada, puede presentarse como un espejo de la política de la organización social en la que vivimos, de su significado, de sus valores. Gracias al que es dado de alta, la comunidad puede tomar conciencia de la propia opresión.

Hemos dicho que esa persona, además de estar enferma, tenía carencias sociales, afectivas, psicológicas y humanas: las mismas que cada uno de nosotros tiene. Si analizáramos las carencias que cada uno de nosotros tiene esta noche, veríamos que son carencias de una unidad que hemos perdido o que no hemos tenido nunca. Tenemos un tremendo miedo y nos sentimos reasegurados por el hecho de estar juntos. Imaginen una persona que vivió diez años en un manicomio: nos pide protección y nosotros debemos dársela. Finalmente éste es nuestro trabajo, nuestra habilidad. No es cuestión de hacer grandes elaboraciones psicológicas. Lo importante para esta persona es tener algo de comer, tener dinero, una cama para dormir. Esto lo aprendí de las personas con las que hablé.

Tenemos el optimismo de lograr una solución, de encontrar algo distinto, una esperanza. Pero una esperanza que no debe ser mesiánica, porque el mesías es siempre un falso profeta. La esperanza debe estar en nosotros, como expresión de nuestras contradicciones, porque el otro, el enfermo, es uno de nosotros.

fuente

miércoles, 12 de mayo de 2010

Sicilia abre el primer museo dedicado ala Mafia

Sicilia se adelanta a Las Vegas y abre el primer museo dedicado a la mafia



* Ha sido inaugurado este martes por el presidente de la República.
* El museo quiere contribuir a la lucha contra el crimen organizado.
* El centro lleva por nombre "Museo de la Mafia - Leonardo Sciascia".


El lugar que dio origen a la más popular y filmada de las mafias del mundo, la isla italiana de Sicilia, inauguró este martes el primer museo dedicado a este fenómeno delictivo, adelantándose así al que la ciudad estadounidense de Las Vegas ha anunciado para el próximo año.

La localidad de Salemi, en el noroeste de esa isla mediterránea, alberga el que, según sus organizadores, es un espacio "sensorial" que pretende contribuir a la lucha contra este tipo de crimen organizado y que hoy ha sido inaugurado por el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano.

La idea de crear este museo llegó antes que la del The Mob Museum de Las VegasVarias salas con proyecciones y documentos relacionados con Cosa Nostra, el fenómeno mafioso por excelencia surgido a mediados del siglo XIX y que Sicilia exportó al resto del mundo, sobre todo a Estados Unidos, componen el recorrido del "Museo de la Mafia - Leonardo Sciascia".

"El objetivo es el de hacer una contribución a la lucha contra la mafia, pero no de un modo retórico, sino intentando hacer entender a quien nunca ha vivido con la mafia qué es la mafia. Además, queremos recrear los ambientes en los que actúa", afirma en una entrevista con l director artístico del museo, Nicolas Ballario.

La idea de crear este museo llegó antes que la del The Mob Museum de Las Vegas, que se abrirá en la primavera de 2011, cuenta con la colaboración del FBI y tiene un presupuesto de unos 42 millones de dólares (33 millones de euros), frente a los 60.000 euros (76.349 dólares) del centro siciliano.

"Nuestra idea llegó antes. Las Vegas estará dispuesta a hacerlo y estará lista dentro de un tiempo. Luego será además una 'americanada', será una costa triste, también con un concepto un poco vago", afirma Ballario.

Sin connotaciones negativas

"El verdadero museo de la mafia tiene que estar en Sicilia, donde nació la mafia. Y tiene que estar hecho como lo hemos hecho nosotros: sensorial, no una cosa de teatro como harán en Las Vegas", añade.

Una vez defendida la "originalidad" de su centro, Ballario rechaza cualquier tipo de connotación negativa que el hecho de erigir un museo a la mafia pueda llevar a pensar a propios y extraños: su intención es la de poner de relieve la violencia y la crueldad de los mafiosos y sus acciones.

Ahora siguen existiendo los mafiosos en Sicilia, pero ya no existe esa estructura"Es obvio que nosotros estamos contra la mafia, es algo evidente. No es que seamos un museo 'a favor de'. Quien venga a visitar nuestro museo lo verá, porque nosotros hacemos ver cuán violenta es la mafia, cuánto asco da la mafia, y buscamos dar una aproximación sociológica a esto", apunta.

Y todo, a pesar de que, asegura Ballario, en la actualidad se concibe a Cosa Nostra como un fenómeno "en decadencia", frente a organizaciones criminales de tipo mafioso más activas como la Camorra, de Nápoles, o la Ndrangheta, de Calabria, ambas en el sur peninsular de Italia.

"Ahora siguen existiendo los mafiosos en Sicilia, pero ya no existe esa estructura. Siguen actuando, siguen introduciéndose entre los empresarios, pero ya no tienen esa organización delictiva que tuvieron una vez", afirma el director artístico del museo.


FUENTE