jueves, 17 de noviembre de 2011

Ma petite joie


Ma petite joie



Una vez conocí
Foto: Sofía Wertmiller
a una mujer:
su rostro
apresaba
dos luceros
que tendían
al alba,
una sonrisa
tímida, que,
disimulaba
alguna descorazonada.

Imaginaba
el roce de su boca
y la mía.
Pensaba
cómo hacer
de su rostro
y el mío,
poesía.

El azar
quizá sea una
arquitectura avara.
Sin sentido,
confuso
e inclusive
llega a ser justo.

Otra vez la conocí,
de otra manera,
labios esbeltos
sabor a Patagonia,
su voz
era la prosa que
entona
el viento
en los rincones
donde cobija
sus secretos
el alerce.

Su cara se hizo
de fino cristal y
enardecía
las sábanas
que contorneaban
la locura y el pudor
que a veces,
dicen que
la solución
es el mismo
problema.

La última vez que la vi,
ya no era persona,
era la noche, la sombra,
la luna, Ella,
que acariciaba
las yemas
de mis dedos,
mientras
la conquista de
su cuerpo
no era un mero sueño.

Sin leer a Einstein
llegamos a saber,
que el tiempo es
relativo y no
universal, menos
aún ideal.

¿Serás la
vana noche
mujer,
la que se
asemeja a la
alegría?
¿será que en el día
lo precioso
deja de estar?
¿Y como
simples horas
volvemos a ser?
¿a ser o hacer,
es el dilema?

La voz de la
mañana se
hace presente…
yo me levanto,
como la cigarra…
cantando al sol.

jn.-

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cenizas del Alma - Comentario a Los hombres de Arena

Cenizas del Alma - Comentario al poemario Los hombres de Arena de Federico Espinosa
por Jorge Núñez


Visión


Imágenes que muestran la plenitud
                del día a los hombres,
en el verdor de la llana lejanía.
Antes de que la luz decline
                         en el crepúsculo,
y la tenue claridad dulcemente
   serene los sonidos del día.
Oscura, cerrada, parece a menudo,
        la interioridad del mundo
sin esperanza, lleno de dudas,
        el sentido de los hombres,
mas el esplendor de la Naturaleza
    alegra sus días.

Humildemente Scardanelli





El imaginario colectivo sostiene que la poesía, o estrictamente el poema, versa sobre el amor, los sentimientos. Los hombres de arena es uno de esos libros que hacen de los versos reflexión, y del vuelo poético una invitación a la duda y al asombro. Pues claro, el comienzo de la filosofía fue el asombro. El destete teológico a aquellos oráculos y pitonisas tan enigmáticos. Allí donde el hombre, al decir de Nietzsche “comienza a alimentarse del árbol de la ciencia, aquel árbol que dio la fruta la mujer”. Y a partir de allí, crea su propio entendimiento, su propio saber, su propia esperanza y en definitiva su ser.



El libro se encuentra dividido en tres partes: las miradas, los hombres de arena y la transmigración del yo.
Las miradas  es el primer eslabón de esta aventura que es la “reflexión poética” de Espinosa. Fragmentado en sus respectivas partes, versa sobre la esencia de la humanidad, y la duda, la ambigüedad de la certeza mundana en lo incierto que es el universo, del que, al decir de Borges “nos cuesta hablar, porque quizás no sabemos nada de él”. El fin se presenta como inevitable, pero creo, que podemos ir un poco más allá en el análisis. Sabemos que los griegos antiguos, aquellos que inspiraron también la pluma de Federico, no toleraban la idea de finitud y siendo honesto ¿quién la acepta? La muerte en general y la finitud del ser en particular, ¿no será realmente lo insoportable de esta vida? Esta imperfección del ser, nos hace buscar más allá, por fuera del sujeto mismo, buscar allí donde nace el amor, o mas bien, como se parafrasea en La hora de los amantes, donde empieza la locura.
Me gusta pensar la idea de que la poesía no se agota en la esfera de la literatura, creo que por ello justamente La batalla del ser poeta (muy bien titulado) es ese enfrentamiento bélico entre lo lingüistico y extra lingüistico donde la soledad se equipara al grito de libertad, o al decir de S. Rodriguez: la angustia es el precio de ser uno mismo. Pero la soledad no es simplemente desenvainar la pluma y hacer de la tinta una catarsis infernal. La soledad también es una Ceguera triste donde se es ciego por elección y kamikaze por mera voluntad.
Aristóteles armó, lo que ahora gusta decir a modo de slogan, el concepto del hombre como “zoon politikon”, como animal político. Aquel hombre que se hace humano en sociedad. Que Espinosa, como aquellos críticos de la enfermedad de la modernidad, proponen que la ciudad es aquel lugar en el que parte la locura, no puede existir fuera de ella. La ciudad es una bestia incesante, una alienación constante.
La última parte de Las miradas, encontramos aires de filosofía existencialista, donde la muerte parece ser esa imposibilidad de todas las posibilidades. Como aquella noción de la angustia existencial, que hace recabar la vida sobre el libro de las faltas, o como plantea en Existencia y silencio ¿cómo inscribir la existencia en el tren de la humanidad? Donde pareciera, de nuevo la no tolerancia a la finitud, quedar inscripto en una historia, en un modo de inmortalizarse. Pero ya en esta parte, aparece algo nuevo, la noción de “falta” o más precisamente de “vacío”. Me llamó la atención como en El instante se versa sobre una ausencia, y sobre un vacío, que no está vacío. Por eso, hay aires de filosofía griega. Cuando Aristóteles habla del vacío, en De Anima, no se parece a la “nada” como la entendemos ahora, ni a un hueco como un lugar donde puede fluir algo. En Espinosa, el vacío de ese “instante”, no está vacío porque pareciera irremplazable.
Esto no tiene como fin dejar a los poemas con un tono despectivo, todo lo contrario, es bella la prosa, el contenido es propio de aquel que no se entrega al mero saber vulgar. Por ello El rostro del Cielo provoca a “ser algo”. Donde la poesía existencialista o neorrealista, invita a hacer confesiones como las de Diez Solís, o donde el canto homérico  de la lírica de sirenas, que enloqueció a la razón civilizada, sólo dejo resquicio de lo último que guarda Pandora, de lo último que se pierde, de la esperanza.
La última palabra, resuenan ecos estoicos, o aquello que Wittgenstein tan sintéticamente dice en su tractatus: de lo que no se sabe, es mejor callar.
Los hombres de Arena comienza con los durmientes del mar, aquellos cuerpos o mejor dicho, aquellas vidas sin vida que se arrastran hasta las costas posiblemente mediterráneas. El nihilismo se hace presente en la entrega de tres poemas excelentes, dónde se respira: la fórmula nietzscheana sobre la muerte de dios; la miseria que es el escribir si en definitiva, el mundo no cambia, la pobreza y la muerte son parte de nuestra sociedad; y por último, los crímenes-inocentes, que en algún momento, de la etapa más enferma de Nietzsche llegó a decir “que el peor error era nacer, y sólo se podría resolver con la muerte”. Esta tripartición de la crítica, es muy interesante ya que invita a dejar de digerir esta rutina que llamamos vida, insoluble, aquello que no puede mirar(se).
El hombre de Arena, es un hombre que funda su propio veneno, que ontológicamente está perdido, y en esto se entiende esta relación tan mitológica como griega de la determinación inevitable del destino. Aquel destino que condenó a Edipo a la ceguera. Ese destino, mezcla de Naturaleza, como bien pone en mayúscula Hölderlin, que es fuerza pura, motor inmóvil y vuelve a este mundo también, en cierta forma, un milagro. Milagro, que en la minimización, el hombre busca capturarlo en su lógica, que es la episteme platónica o la luz de alguna cueva.
El guerrero, posiblemente sea el poeta, que es objeto de la persecución del pasado, desenraizarse de esta vida es su propósito. Hacer herejía del polvo, su oficio, de aquel polvo que venimos y que todos terminaremos nuestra historia terrenal. Historia acabada por esa flecha envenenada, que hostiga al silencio, o en palabras de Espinosa, al vil suplicio. Nocturno me agrada, porque me hace recordar a una frase de cabezera: “siempre oscurece antes del amanecer”.
La transmigración del yo presenta un material mucho más extenso, dividido en: Buda, el iluminado; Los hunos, Nerón, Filípides y Nelson.
El poema a Buda es una redención, de la figura oriental que mostró que un cambio es posible, y que el goce absoluto es privilegio de unos pocos. La riqueza material suelen decir que no vale la pena en esta vida, el ejemplo de ello es Buda, o Siddartha. Mejor refiere a que la vida es una preparación para la muerte, ese es el aprendizaje o la moraleja de la historia.
Los hunos, como su nombre lo indica es un homenaje a los bárbaros que atacaron, de la mano del gran Atila; (como dice “Fede”: el magnífico azote de Dios) desde las estepas de Asia Central hasta la actual Alemania, y desde el Danubio hasta el Báltico. Un grupo que creía en la espada y el compromiso de una raza.
Nerón, no es un mito, tampoco lo es Il Cesar, son mortales como el río y el bosque del amanecer. Espinosa sabe de historia, del hombre por supuesto, pero de sentimientos también. Sentir la injusticia en las letras no es una labor para un simple novicio, ser héroe en un mundo de injusticia tampoco. La muerte de Nerón, ¿no será un antecedente de las luces o mejor dicho del amor francés?
Filípides es el cruce de cultura, es la convergencia “del arco persa y la espada griega”. Del culto por el cuerpo y la cautivación por la alhaja. Pero la batalla no acepta descansos, no acepta cuerpos débiles. Pero este gladiador no es más que otro mortal, que no entiende de mensajes como Hermes, que no lucha como Ares, y del que el recuerdo es otra historia más de las que se lleva el viento, que corre como él. Y hace discusiones sobre su historia.
Nelson, el almirante, maneja los mares, pero el jaque mate lo exige Neptuno. La expansión moderna, la conquista colonial, la más cruda expresión de la vil avaricia humana. Quizá Horatio encarnó a Cariabdis sobre madera y con aliento a polvora, quizá también esto es un invento. Y ahora sé porqué es la transmigración del yo, que más valoración del hombre occidental que grabar su nombre, su rabia, su ira y alma en la historia de lo que se suele llamar cultura. Algunos lo logran, otros buscan a Ítaca, en el más allá.
Los hombres de arena es un libro que invita a la reflexión de la historia del hombre, a la idea de vida y muerte, dualismo que nos atraviesa hasta las vísceras más íntimas. Lacan alguna vez dijo “hacen bien en creer que van a morir, si no lo hicieran, ¿podrían soportar la vida que llevan?”. Federico Espinosa seguramente respondería “no sé, pero por eso escribo”.

viernes, 14 de octubre de 2011


Es de noche amiga.
Suaves senos,
que
como la copa
de un buen Cabernet
se posan
haciendo quiromancia
de mis deseos.
Color rojizo, tiziano
misterioso, como
tu vida misma.
Sabroso, como
la tinta que
se desprende de
tus besos.
El zumo nos invita
a la fiesta,
en la que en tu juego
muñeca,
dejaron de
existir los perdedores.

jn.-

Photo: Sofía Wertmiller

jueves, 29 de septiembre de 2011

Cuento de locos 3

photo: Sofía Wertmiller
¡Cómo habla ese tipo! Son las siete de la mañana ¡por Zeus! A veces pienso que la vida en un edificio no era como la pensaba. A levantarse, y seguir, hoy hay bastante trabajo así que mejor si llego más temprano.
Abro la puerta, miro al departamento D, ya debe estar por salir ese cretino. Y tal es el oráculo en que me inspiro, se avecina un poco vecino. Lo miro, quizá me salude, por gentileza del quilombo que hace de madrugada. Pasa. Pasa. Otra vez no.
No sé quién se cree, mediocre. Quizá se crea la muerte en vida. O la vida en la muerte, vaya a saber… no importa demasiado.
Second day… and I believe this day is different. Soliloquios rondan mi cabeza, mi oído, y por qué nadie puede hacer callar a ese loco infernal. No espero nada, mientras me pongo mi saquito blusero, lo imagino tirando aroma a charol, olor a caviar. Qué idiota. Abro la puerta, pero esta vez se adelantó él, al orden lógico de los miércoles. Mira de reojo, ¿asustado? no creo. En fin, no saludó, movió las manos como diciendo algo, pero no saludó y eso es lo que importa.
No suelo reconocer que me importan los demás, pero este caso, no sé qué pensar. Un viejo que debe juntarse con otros viejos, a hablar de los éxitos de su vida, de sus carreras universitarias, de su pasantía por cabaret. No me gustaría llegar a esa edad, y creer ser más que otros. Se me pasó el colectivo otra vez, mother fucker.
Los días no dejan de ser diferentes, el tipo recita sus palabras y sus pensamientos de sangre azul, ni siquiera es amable en saludar. Educación llamo a eso. Claro, Don Pelo Blanco debe suponer que quiero ser cómo él, elegante, interesante, enigmático como la muerte misma.
Miércoles otra vez, este tipo no me va a ganar. Voy a quedarme hasta que se retire del edificio, siempre agarra Callao yendo a provincia.
Comienza la marcha de esos zapatos de cuero, siempre bien abetunados: dos, cuatro, seis, ascensor. Objetivo puerta D. No mencioné que pase mi pubertad ayudando a un cerrajero, cuando vivía en provincia, realmente no es difícil mientras estés preparado. Como yo lo estaba. No hay nada que no resuelva la paciencia y saliva.
Puedo entrar, me apuro, pero en el apuro me lleva un trapo en un piso tan impecable como la travesura que estaba realizando. Golpe en el occipital, ni que fuera el hacha de Raskolnikov. Desmayo.
Una nebulosa parece mi vista, que de a poco pone en órbita los parpados de la realidad. Alguien me mira, y no es conocido, me asusté y me paré de golpe. Le pregunté - ¿quién sos?-, me respondió -¿quién sos?-. Le pedí disculpas por meterme, que ya me iba a ir, y me respondió -disculpame, no quise meterme-. Le comento, que no tiene por qué pedir disculpas y me repite -yo me metí en tu casa, no tenés por qué disculparte-. Realmente no entendía nada. Cuando miré en la cocina, a la heladera, un cartel decía “Asociación de Sordos y Mudos – Lunes a viernes de 8:00 a 10:00 hs. Clases de apoyo”.
El psicólogo acomoda los lentes, creo que quiere disparar una bomba nuclear. Toma papel en el asunto y dice -tu curiosidad se debe a que no entendías quién o qué era el señor Espinosa… y su hermano-. Argumenté una defensa poco defendible. Me interrumpe -el autismo no es un trastorno leve, complica para toda la vida-. Creo que es peor de lo que me esperaba, el de recursos humanos del trabajo me dijo que iba a tener seguramente mayores problemas.
La última intervención del especialista de la psiquis, creo que fue la más dura de todas -¿por qué saliste llorando y gritando? Te comento que Espinosa no elevo denuncias hacia tu persona, y bueno, el hermano Federico te imaginás por qué no puede hacerlo- Nada justifica la cobardía. -Arriba de la heladera había un diario personal. Era del señor Espinosa. La última página escrita decía “Federico sigue creciendo y anoche se cumplieron diez años de que murió mamá, un tipo en el colectivo decía con voz desafinada que este mundo no tiene sentido, lo decía por él y por mí también”.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Perro Cipolleño
Conjunto de poemas y narraciones del autor Jorge Núñez.
Comienza con un poema dedicado a su hermana " nos tenemos uno para el otro, como un nudo bien armado" rara relación de hermanos o acaso limpia como un hilo, porque para que haya nudo debe haber un hilo, si cortamos el hilo por dos lados dejamos el nudo en soledad, y eso es lo mas parecido al recuerdo, la más parecido  a la memoria de la infancia, a la memoria que solo los hermanos tenemos de nosotros mismos.
Esa esquina donde uno se encuentra consigo mismo, con su pasado, con su recuerdo, con sus dolores, con la voz que uno le da al desamor. "Quizás porque espero encontrar en vos, lo que pierdo en mi. Quizás realmente perdí en vos, lo que no encontraba en mi" hablar de perdida en otro ser es hablar de una derrota, pero también de un renacer con el cuerpo un poco mas herido, con los ojos un poco más llorosos. Aquí comienza el coqueteo con la locura, que parece multiplicarse en los espejos interiores de Jorge.

Tos de perro es palabra dicha al otro, al que esta pero no se ve, es palabra donde se descarga la ira, la impotencia contra la realidad que lo rodea."Otra vez vos, y tú ladrido me sacó del sueño" el perro es el Virgilio que guía a Núñez por los círculos infernales de la realidad en la que vive, en la realidad que lo lastima y de la cual quiere huir invocando al sueño, pero todo ladrido es un alerta, un caer nuevamente en el mundo y encontrar en el monologo interior palabras de desahogo que son escuchadas por un can, que puede ser todos los canes y puede ser todos los hombres y por ninguno.
"Peregrina de ciegos pasos entre barrancos y adoquines, las estrellas son cómplice de su ser, mientras desata amores que abrazan como las peores brazas." Así comienza este poema que flamea en las orillas del tango, una mujer que es tango, también es sensualidad, cisne sobre el agua, el tango en la piel de una mujer es un vino peligroso que solo embriaga con la mirada. Esta mujer tango arrasa, quema, deja ruinas de ideas, tira por el piso la primera creencia inútil de aquella mujer que nos atrapo para luego dejarnos como un cadáver que ni siquiera encuentra refugio en los brazos de la soledad.
Cuentos de Locos 2 es un cuento donde el medico va orillando el río de la locura. El escritor que juega con la locura sabe que el terreno es peligroso, que dentro de la locura los ojos del poeta se pueden perder, parece que la locura o los locos ocupan un lugar distinto en la tinta de Jorge. Quizás porque en la locura el destino no tiene forma, el destino es el loco, la locura trasciende los pasos de su victima.
Apologia "¿Como lastimas a un fantasma?" se pregunta el poeta. La herida la hace uno trayendo al fantasma de aquel lejano recuerdo, quizás el fantasma no lastima sino el recuerdo de él, así que podríamos darle una dosis de olvido. O tal vez el fantasma es eso recuerdo y olvido en el corazón de Jorge.
"Me acuesto sobre mi cama, miro tu mirada risueña y morena, que detiene el juego bélico de mis besos..." Poema de amor donde se entrecruza la melodía de la música con la nostalgia de la poesía. El amor hecho palabras, hecho recuerdo, hecho rostro de aquella mujer la morena que danza girando en el alma y nos deja el tatuaje de fuego de sus besos en la piel.
El arte como verdadera muerte de la muerte. Ensayo de mirada filosófica del arte frente al miedo del hombre, frente a la única forma de resignación que le gana a la esperanza. Pero que es el arte una forma sin forma de continuidad, acaso lo más cercano a la inmortalidad. El hombre genera arte para perpetuarse, para trascender los pasos de su sombra, ir mas allá de ella, ¿acaso la mejor obra es esa que logra dar pasos más lejanos que la sombra misma?
El hombre se para frente a la muerte como la meta final de su vida, pero cuando el arte irrumpe se desata la rebeldía, la idea de que la huesuda no es invencible. Acaso el arte es la pócima de inmortalidad dada al hombre por esos dioses olvidados, pero inmortalizados por la palabra, por la obra de un hombre, que se hizo muchos más hombres, que notaron que hay un camino para trascender a la muerte. El arte es eso el hombre más allá de su cuerpo físico, el hombre eternizado en una realidad donde la muerte solo es una de las más dulces amantes.
Cuentos de Locos 1  "Quizás sea la historia de un bastardo" un bastardo perdido en la noche, buscando respuestas, tanteando las caricias de la locura. Hay una especie de soliloquio donde se narra paso a paso lo que sucede en su interior, es que la noche es la hoja de silencio donde el protagonista va descargando sus palabras. Locos pero llenos de razón en sus palabras. Si es así concuerdo con este loco bastardo “¡Estamos medianamente bien!”
Nota: gracias A Federico Epinosa. Realmente muy a gusto con su descripción y su ayuda permanente.

martes, 23 de agosto de 2011

La lágrima de Lucrecia



La lágrima de Lucrecia



Arrulla en mis oídos

esos sonidos macabros

que aturden mi sueño,

que aturde mi noche,

volviendo pesadillas

que hierven rojas

sobre el lienzo

que encuadra

manos sin armas,

ojos al descubierto,

gritos pelados.

Suaves caricias

acribillan huellas

en mi cuerpo,

talando sobre la piel

la curtida sensación

del miedo, que se ríe

como el gato de la ventana

reteniendo la respiración.

Bordea un susurro mi oreja,

la puerta se cierra,

alguien entró,

es el momento en que

la pesadilla se vuelve

realidad

y esta noche, ya no fue,

como las otras noches.

jn.-

Foto: Sofía Wertmiller


Comentario: he dejado un poco la actividad blogger, ya volveré con todo. Saludos y espero tener más para visitar más sitios en estas semanas. JN

martes, 19 de julio de 2011

Como la noche blanca,
la noche blanca,
muestra la hilacha
donde aquél demonio
metió la pata.

Y sobre un rosado,
triste y rosado corazón.
Se castigaron los tormentos
de un amor
amordazado.

Se destripa mi lamento,
medio muerto del desazón.
Justo al medio de
la noche, que le escribo
una canción.

Se amerita al descubierto
los silencios y el perdón.
Justo en medio  de
un retruco del fantasma
de su voz.

En medio de un dos por cuatro,
¿falta envido o era flor?
No recuerdo, si era cuerda,
una sombra, o un adiós.
Me tiró por la ventana,
como si fuera el pior traidor.
Menos mal que me quería,
menos mal que era amor.


martes, 5 de julio de 2011

Comentarios

Estoy muy agradecido de Santiago Ocampos y Federico Espinosa. Que se han tomado el trabajo de elaborar un comentario o reseña, lo dejo a gusto de su paladar, sobre lo que escribo. A ellas pueden acceder desde los siguientes links o directamente de la barra de arriba.

Amor intelectual - Comentario a la poesía de Jorge Núñez por Santiago Ocampo

Jorge Núñez y sus nuevos mundos por Federico Espinosa

Ambos tienen sus libros editados, algo que algún día concretaré, pero es muy motivante que gente de su nivel se tome el tiempo para leer los pobres versos de un poeta sonámbulo. Pueden encontrar material de ellos aquí:

Santiago Ocampo  http://elserafodelplata.blogspot.com/

Federico Espinosa http://vozdearena.blogspot.com/   http://laluzyelvacio.blogspot.com/


    jueves, 30 de junio de 2011

    Sobre el Canon digital

    Muy buena infografía para entender el tema del Canon Digital, un polémico proyecto de ley para aumentar los precios de productos tecnológicos que permiten almacenar información (CDs, MP3, discors rígidos, memorias USB, etc). Lo que recauden del impuesto, en teoría, se usará para “indemnizar” a la industria cultural por los perjuicios que ocasiona la piratería.

    (click para agrandar)

    lunes, 27 de junio de 2011

    Cirujano sin bisturí




    Aquí me tienes. Y como un extraño me sientes. Qué pasa en tu mirada ¡Qué pasa que no dices nada! En tu rostro veo una cicatriz, no es de un golpe, sino de una herida, de un cirujano sin bisturí, y habla por sí misma. Ya sé, me olvido que no hablamos del pasado.

    Aquí me tienes, y me muero por rendirme ante el mar de tu cuerpo, y sentir ese pudor eléctrico que escribe cada uno de tus besos, y que borran tus palabras fuera de orbita. Hay días, y días, como aquél cuando el cordero se volvió lobo del lobo. O aquél, que quisiste moldear el barro de nuestra historia, para la comedia nocturna de la cena familiar en tu casa. Escupiendo letras afiladas, con sabor a nada. Olvidando que nos queremos porque no nos entendemos.

    Resuenan tangos decapitados, ¿te acordás? Son la orquesta que nos tumba el corazón, y nos cambia de lengua. Nos cantamos con el cuerpo, y los versos se desploman ante el encuentro de mis dedos que se enhebran en tus senos, ante la ecuación de mis silencios, ante los pentagramas que entonan nuestros suspiros. Y sobre todo, ante vos.

    domingo, 19 de junio de 2011

    Una visita al jardín

    El martes estaba pensando en la tarea de francés, el parcial de psicología del aprendizaje, cómo iba a imprimir el trabajo evaluativo de mañana, recordando si la bicicleta tenía aire y rezongando por la tinta de la impresora, cuando entonces…me llega un mensaje de la seño Pao. En el mensaje nos invitaban el día 15 del corriente mes, a leer cuentos a los niños del Jardín Nº 49 Andalue del barrio Anai Mapu. En otras palabras… mi jardín. Lleno de tareas y compromisos, pregunté a dos amigos, Alí y Emiliano, si me acompañaban y amablemente aceptaron. Ellos dibujarían para los chicos. Al día siguiente, pactamos horario y fuimos en búsqueda de aquella travesía inoportuna.
    Llegamos al jardín, los chicos armaron rápidamente filas, quizá querían parecer un batallón esperando el dictamen del general. En este caso, quien narró el cuento, es la misma persona que escribe estas letras. Y pensé, no es que “quizá”. Realmente es un batallón, un escuadrón de sueños, o más bien un ejército de ángeles. Con ojos llenos de futuro, con manos llenas de vida, con fantasías de naturaleza pura. En sus sonrisas aturde la incertidumbre por la sorpresa, en sus mejillas se respira su aprecio por la simple tarea de narrar una historia. Y te piden que hables, y te piden que repitas, y te piden que te pares, y te piden que te rías, y te piden una caricia, y te piden una mirada y te piden nada, y te llenan el corazón de felicidad. Rousseau de ver a estos niños hubiera escrito unas 54 versiones del Emilio, Saint-Exupéry le hubiera dedicados miles de petit princes.
    Tras un debate con los miembros del pelotón azul, naranja, amarillo y verde de la 5ta. división, logramos llegar a un acuerdo: el relato del cuento por un dibujo, ¡sin más vueltas! Hubo gente que resistió, otras que lo regalaban, pero finalmente todos accedieron al pacto. Todos habitantes del país de no me acuerdo
    Cuando comienza la historia Gastón, el sapo glotón  se dispara una aurora sobre los pitufos. Se despiertan murmullos. Son ellos manejando el universo, mezcla rara entre ficción y alegría. Sigo leyendo, chusmeando veo como un mini profesor explica la anatomía del sapo a un grupo de alumnos. Otra patriota ensaya el izamiento de la bandera del viernes. Siempre están los barrabravas del tablón y el jugador número doce haciendo quilombo al frente, pero nunca ausente esa risa pícara. Emiliano y Alí dibujaban los animales que formaban parte del relato, con la supervisión de Picasso con zapatillas número veintitrés en la izquierda, y Ace Ventura hablando con el caracol y la libélula que no atrapó Gastón, por la derecha.
    Cuando terminó el cuento, nos dieron “las muchas gracias”, inclusive, reconocieron que fue  “de todo corazón”… esas voces inocentes, ese espíritu tan puro, y yo usé su lengua, y hoy mi cuerpo es quien dice ya no eres así. Y vuelvo a pensar, en esa infancia que se olvida, y se arruina con el tiempo que perdemos al perderle sentido a nuestros días. Hoy, con un par de años encima, veo qué fácil se alegran, ellos sin contaminación de cultura, se contentan con que uno dedique un poco de  su tiempo…
    Cuando nos fuimos, guardé en el bolsillo estas palabras y quería compartirlo con todos los que les llegue este mensaje. Y si alguna vez están vencidos, no se sientan vencidos, aun siendo esclavos, no se sientan esclavos. Les puedo asegurar que la sonrisa de un niño les devuelve el aire que da vida a ese niño que tenemos adentro. Chaplin decía que un día sin sonrisa es un día perdido, y tenía razón.
    Por último, mis felicitaciones al cuerpo docente y no docente del Jardín, un grupo muy especial de personas comprometidas con su trabajo, y se refleja permanentemente en sus alumnos.

    jn

    domingo, 12 de junio de 2011

    anoche la vi




    Anoche la vi,

    como un trazo que dibuja la noche,

    trozando al viento

    en busca de su voz.

    Estaba ahí.

    Ordenando el cosmos a su antojo,

    armando danzas con constelaciones que, de a poco,

    se tocan y retocan para invocar

    alguna figura griega.

    ¿Antígona? quizás




    Puede ser, anoche la vi,

    besando el vacío,

    colgando un cometa que no se anima a seguir sus pasos.

    Y un ángel dibuja la seda de su cuerpo, ángel, testigo de su última sonrisa.



    Anoche la vi,

    iluminando mi noche. Provocando los ojos de un ciego.

    Cuentan los mapuches que,

    en el origen, la luna se mojó,

    por ello su luz es fría.

    Pero ella no.

    Su rayo es locura en mi altivez.

    Se burla de mi conciencia,

    agujerea a este inconsciente.



    Y me mira inocente,

    Y de verla se desata el alba.

    Y prende velas a los costados

    de mi almohada

    llevándome de viaje al naufragio,

    en boga de los pobres versos de un poeta sonámbulo.



    Anoche la vi,

    a millones de años luz.

    Escribiendo las leyes de los astros,

    desnudando el lenguaje del espacio con luciérnagas 


    que hacen pantomimas con mis sueños.


    Pero acaso ¿estás ahí?

    ¿Acaso eres la más fina

    del infinito

    o sólo eres el registro

    de una noche que

    se desploma en cada pregunta?


    Puede ser…

    Puede ser que anoche la vi,

    entre obvias coordenadas,

    trastabillando una órbita desarreglada. Poniendo de

    pie al universo.

    Allí donde nace la poesía



    Esa estrella no estaba ahí.

    Esa estrella era otra geometría

    y se llamaba soledad.

    lunes, 30 de mayo de 2011

    Y he vuelto a ser un niño enfermo

    Nota: es el mismo de la entrada anterior.

    Y he vuelto a ser un niño enfermo
    Cuando me miras, en tu ventana
    como si pudiera volver,
    ¡cómo desearía volver!
    a esa flor que es tu vientre,
    porque mi corazón late, por el tuyo
    porque escuchó como cantaba
    en esos días en los que los días no te acompañan,
    cuando tus latidos interpretaron
    la sonata de semillas de esperanza
    abriendo los párpados de mi corazón.
    Ese vientre que tejió los sueños más profundos
    con agujas que me vieron caminar el viaje más largo,
    por ese cordón, que no es más que un trampolín
    donde se nada hacia el vacío,
    donde dejaste de ser parte mi.
    sin dejar de serlo.
    Me enseñaste, escribiendo sobre mi piel
    y con una mirada no hacía falta ninguna palabra más.
    Tantas cosas que han tratado los años
    aúnque aún no entiendo
    por qué tus lágrimas
    hacen noche al día.
    Vendería mi coraje
    porque no te falte nada,
    ni lo dudes, daría todo por vos,
    porque después de vos ya no hay nada.
    Ternura que aforiza
    lo que es una mujer
    esas que se encuentran al final del arco iris
    esas que no se pueden dejar de amar.
    Marcaste que la mayor cobardía
    de un hombre es despertar el amor
    de una mujer sin tener la intención de amarla
    Varas de hada, pies de doncella
    voz de ángel, y oráculo que se vuelve carne
    dentro del capullo que transita
    entre lo mejor y lo mío.
    Si las estrellas no existieran,
    Dios te hubiera sacado los ojos
    para cuidarme en lo negro del día,
    por lo oscuro de la noche      
    Y vuelvo a ser un niño enfermo…
    así que bésame, hasta que me duerma.                                            Jn.

    jueves, 26 de mayo de 2011

    And I have become a sick child again

    Write by Jorge Núñez
    Translation by Verónica Galvan. Thank you 

    Note: this text is a Christmas's gift for my mother 



    And I have become a sick child again

    When you look at me, from your window

    As if I could come back,

    How I wish to come back!


    To that flower that is your belly

    Because mi heart beats for yours


    Because I hear how it used to sing

    In those days that are not any longer with you,


    When your beats interpreted the seeds of

    hope melody

    opening my heart´s eyelids


    that belly that knitted the most deep dreams


    with needles that saw me walk the longest trip

    throughout that lifeline, that is not more than a trampoline


    where we can swim to the emptiness

    where you stopped being a part of me

    not stopping indeed

    you taught me, writing on my skin


    and with a look, not a single word was necessary





    So many things treated by all the years


    Though I cannot understand

    Why your tears


    Make the night become day

    I will sell my courage

    In order for you to have it everything

    Do not doubt about it, I will give everything for you,

    Because, there is nothing after you


    Tenderness that aphorise  what a woman is a maxim


    Those ones that can be founded at the end of the rainbow


    Those ones that are not possible to stop loving

    You show that the biggest cowardice of a man is to wake the love


    Of a woman without having the intention of loving her



    Rods of a fairy, feet of a maid

    Voice of an angel and oracle that becomes flesh


    Inside the bud that travels in the middle

    Of the best and of what is mine

    If stars wouldn’t exist, God would have taken your eyes in its place



    So as to protect me in the dark of the day

    For the dark of the night

    And I have become a sick child again


    So kiss me, until I fall a sleep.

    jn.-

    domingo, 22 de mayo de 2011

    Guía de cine para pervertidos - Slavoj Zizek 2006


    "El problema para nosotros no consiste en si nuestros deseos están o no satisfechos. 

    El problema es: ¿Cómo sabemos que desear? 

    No hay nada espontáneo, nada natural en el deseo humano. 

    Nuestros deseos son artificiales. Hay que enseñarnos a desear. 

    El cine es la más perversa de las artes, no te da que desear... 

    Te dice como desear." 


    Estas son las primeras palabras de este interesante documental donde el filósofo y psicólogo eslovaco Slavoj Zizek, con su inglés atravesado analiza los mensajes subliminales de las películas, explica los mecanismos subconscientes de manipulación mental utilizados por los realizadores cinematográficos para condicionar al espectador en la dirección por ellos deseada.






    Ficha técnica:

    Título original: The Pervert's Guide to Cinema
    Nacionalidad: R.U / Austria / Holanda
    Género: Cine /Sociedad
    Director: Sophie Fiennes
    Presentador: Slavoj Zizek
    Duración: 2h,30m
    Año: 2006
    Calificación moral: Todos los públicos

    fuente: http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/5254549/Guia-de-cine-para-pervertidos.html

    viernes, 1 de abril de 2011

    ¿Cómo matar a una mujer sin mancharse las manos?


    1.       Conoce a una mujer, en lo posible que sólo tenga dos piernas y no tres. No es chiste, si querés seguir vivo.
    2.       Invitala a una cita, mostrándote gentil y respetuoso de la cabeza para abajo. Incluso preguntá sobre la familia, por menor interés que tengas, los puntos suman.
    3.       Si le gusta el anzuelo, en algún momento lo lamentará. Soltar un secreto o dos, ganará su confianza. Y si bien, no la sujetas aún entre tus dedos, es un comienzo.
    4.       Luego, recurrir a algún prototipo de don Juan desteñido. Que sea lo suficientemente creíble para una relación de unos meses, y en lo posible, un año o dos. Nunca menciones nada acerca de nada que no tenga que ver con ella. Serán instantes en que empieza a perfilarse una o más solapas del amor, una o más sonrisas de arlequín.
    5.       Su soledad dejará de ser virgen.
    6.       Un regalo nunca viene mal. No tiene nada que ver con el mero sofisma. No se trata de ser moralmente bueno, sino políticamente eficaz príncipe.
    7.       Que el tiempo ate cabos sobre las grietas de esta historia.
    8.       En la intimidad de los besos, muestra tu arduo aliento, que lo aprecie en cada encuentro, y lo beba como un hechizo: dejarás una porción tuyo en su cuerpo.
    9.       Esperá lo necesario para consumar el comercio sexual, embriágala de pasión seduciendo su piel, invitando a la aurora y que forme parte del cortejo. Como si escribieras la mejor poética de Huidobro. De tal manera que tu cuerpo, se confunda con el suyo: mezcla de misterio y placer.
    10.   Serás el júbilo de sus ojos, y devoto, el día que te conoció.
    11.   Cuando amamos, deseamos que nuestras faltas queden ocultas, pero no por vanidad, sino para no hacer sufrir al ser amado. En realidad, al amante le gustaría parecer divino, y eso tampoco por vanidad. La gaya ciencia.
    12.   Cuando llegues a la fase del “te amo”, “I love you so much” o “je t’aime”, ¡como sea! podrías intentar alejarte (de a poco), y si esto cuesta mucho, entrégate al afán lúdico de la mentira. Con este último recurso, no vas a conseguir distancia, pero si aferrarla. Ese es el punto.
    13.   No hagas la del hombre de hojalata, oxídate, en cuerpo y alma, en cada una de tus entrañas. Las articulaciones no te sacaran ni un suspiro de lamento. Alguna resaca de viejas historias podrás visitar, parlotear con algún con otro fantasma añejo.
    14.   Virgilio te sacaría del segundo círculo, pero yo te digo que no. Que Francesca y Paolo sean un cuento al lado tuyo. Desata ese vil demonio ¡y que trame a su antojo!
    15.   No cometas blasfemia, hacé bazofia del decálogo del catolicismo. ¡¿No cometerás actos impuros!? Este tipo de doctrina enseña más lo que no hay que creer, que su viceversa.
    16.   Inyéctate en los ecos de sus sueños, en donde la hermenéutica del deseo sea acople de tus pensamientos.
    17.   Dibuja en su sonrisa suavemente, con el adorno de una divinidad en su figura. Y concédele la rosa de Saint Exupery.
    18.   Atento para tramar el crimen perfecto. Te aviso que nos inspira la frialdad del señor de Franval.
    19.   Aunque esto no sea más que un esbozo.
    20.   ¿Preparado?
    21.   Invitala a una cena, la privacidad de su hogar, sería la mejor opción. No hay como una casa a solas, sobretodo, cuando rugen entre las paredes los tangos del bigote del polaco, con la vigilia de un buen Malbec.
    22.   Insinúa estar preocupado, inclusive que “la ves rara”. Insinúa que estas dudando de ella. Ella te ama, no querrá perderte.
    23.   Insinúa que desconfías de ella, ella no te ama, ella daría todo por ti. Y por más desesperada que esté, nunca te dejaría. Porque dejarte, no se trata de perder a alguien, sino perderse a sí misma.
    24.   ¿Miedo a terminar sola? ¿Buscar sin sentido la replica en el vacío a pelo petrificado? ¿Temer al aislamiento de tal manera que la distorsión de la realidad sea el producto de estas preguntas?
    25.   Tal vez.
    26.   Al mejor estilo Lombroso actúa sin miedo, ni prejuicio.
    27.   Disimula una reconciliación con un poco de terquedad. Acordate que según Tiresias, la terquedad acusa ignorancia, e ignorante es aquel que desconoce. En el mejor de los casos.
    28.   Y por último, entregale la mejor noche que pasará en su vida. Dejando de lado ese bodrio de sentimentalismo retrógado.
    29.   Cuando se duerma, marchate despacio, como hipnotizado al río Weser. En tu mente retornan los soliloquios de Judas. Aunque te exhausten, no podés decir que no gozas de ellos.
    30.   Ya la escena está lista, cuando despierte el amor de su vida se habrá ido con otra.
    31.   Y con suerte la matarás.
    32.   Homicidio calificado por el vínculo.
    33.   Sábado - 4:00 AM. Su última sonrisa, no será más que mitología.
    34.   ¿Elaviltryptanol, aminotriptilina? no le vengas a esta perra con ese hueso…
    35.   Y se pregunta: ¿Dónde está Dios?
    36.   Y en su monumento funerario dice: dónde sea que lo dejes entrar.



    NOTA: la intención del texto es literaria, por lo tanto si hay algún comentario espero que no sea otra la apreciación que no sea la intención de un texto de dicho género. Un poco de sátira nunca viene mal ¿no?