jueves, 9 de febrero de 2012

Concierto para violín en mi menor


Concierto para violín en mi menor

En la puerta está la salida,
y un mundo sin colores,
pero no existís ya en la cama
desnuda, librada de prejuicios,
y con mi compañía.

Quisiera verte
dormida, desnuda
conmigo, esa sonrisa que
me ataba a la recóndita
fantasía de que eras mía.

Porque eras mía,
eras, no sos, eras no sos,
y no puedo encontrarte,
ni en otro cuerpo,
otra carne. Es verdad,
la respuesta
no sería buscarte
de ese modo,
pero ¿a donde se teje
el resorte que me haga
escapar del averno
de la locura?

El arco se inclina por el puente
dilata unas frases, como lo eran
tus besos. Se expanden
para evocarte
suena triste, pero al menos
sé que si duele es porque sigo vivo.

Un día como hoy,
hubo un intento fallido de
golpe de estado en Venezuela.
La fuerza militarizada, caída,
como tus palabras.
Un día como hoy,
no quería darme cuenta
que ya no me
necesitabas.

Dulce bálsamo en mis venas
rodeo, en que uno,
vuelve eterno a un instante,
creyéndose maestro del tiempo
e ignorante de la vida.

La voz te persigue
por la cuerda del violín,
musa de otro hombre.
Y ahora viene, y llega
la nada. Y todavía no te vas.


Nota: un poco improvisado, creo que es acorde al día. Disculpen las molestias

1 comentario:

Roberto dijo...

un atrevimiento para hacer tu poesía,la sensibilidad que hay en tus letras
un saludo
Roberto