lunes, 30 de abril de 2012

Alfonsina

Alfonsina,
¿dónde dormiste anoche?
estuve atizando estrellas
esperando
que hablen por vos.
He visto la cadencia
del reloj,
que me ha revelado
que el universo
está desierto si
no estás en él,
y
que, sin vos,
de a ratos
también siento miedo.

Alfonsina
¿dónde dormiste anoche?
te diste cuenta
que cambié las flores,
un segundo... es cierto...
no te gustan las flores,
ni las rosas
que ofrece el alba,
ni los jazmines
que merodean
tu silueta,
ni las azules
lágrimas

que tomaron cuerpo
cuando me dijiste
que me querías.
La vez que tus besos
se volvieron un pájaro
hambriento de infinito,
desorientado por el pudor
y la locura.

No me sabrás entender,
amé por
siglos interminables
a un niño que se
escondía tras el espejo,
y que sólo me enseñó a mentir.
¿No ves la garganta y el pecho
que tengo refugiados en
esta herida?

Alfonsina
¿dónde dormiste anoche?
a veces olvido
que te olvidaste de mí.
A veces quiero retomar
la coreografía nocturna
en la que nos creíamos
feligreses amos,
aunque terminábamos,
embriagados, ciegos,
pidiendo monedas
como esclavos.
Rompiendo cadenas
que jamás se van a 

mover, ni remover.

Alfonsina, te extraño...
No te voy a mentir,
prometí escribirte
todos los días
hasta que me muera.

Salvo hoy...

quiero dejar de
escribir...

quiero dejar de
escribirte...

quiero respirar
el sabor de la muerte
por la garganta.

Y así, me vas a encontrar,
como un cadáver sereno
sostenido por una tinta
y un silencio.

Acá te espero,
como el barro
suspirando ante
la caída
de la lluvia.
Y cuando llegues,
te daré un beso,
que abrirá las puertas
del mar, y arrasará
con su paso
a toda la eternidad. jn

3 comentarios:

Bárbara Himmel dijo...

Qué fuerte Jorgito!!!
sin tu permiso lo he compartido en google+!!
ten una buena semana amigo....
besos y luz

Horacio Beascochea dijo...

Vibrante, se puede palpitar.

Abrazo

Sol dijo...

Mi favorito y punto