domingo, 3 de junio de 2012

Cierra los ojos


Cierra los ojos
mientras cantas mujer,
la melodía que se
desprende de tus labios...
de la guerrilla
que está por salir
de tu cuerpo...
de tus sueños
encadenados....
de tus manos
que están
llenas de alas...
de todo lo que crece
por medio de
tu ciego canto.

Cierra los ojos
mientras cantas
y hazme el amor
con el acoplamiento
de tu voz
rebelde y mansa.
Sabés...
En el fruncir de tus cejas
se esconde una niña muerta
que creo... no quería morir.
Tu rostro es siempre
ese jardín que
me recuerda
al mayo en París.

Pero más fuerte
que tu canto,
es tu silencio,
esa irrupción donde
se apaga la magia
que contagia al mundo
con tu fiesta.
Eres conjuros,
eres las historias
que esconde el Sena,
eres el espejo
que exaspera
a mis labios.
Eres tu.

Cierra los ojos
mientras cantas...
Escucharte, es
beber veneno
de tu copa (preciosa).
Mantén juntos
los párpados
que en la oscuridad
de tu mirada,
en esa nube confusa
de tabaco y nada,
ahí es donde
estaré buscándote.

Y te ofreceré la luna,
el poder de la imaginación,
mi infidelidad más leal,
la prohibición de lo prohibido,
el color de mis palabras,
la carne de mi cuerpo,
pero por favor, no dejes
de cantar.

1 comentario:

Humberto Dib dijo...

Hola:
Llegué hasta aquí a través del blog de Horacio. Leí un par de entradas y a pesar de que la poesía no sea mi fuerte (ni como escritor ni como lector), creo que me doy cuenta cuando está bien hecha, como es tu caso.
Con tu permiso, me quedo como seguidor.
Un abrazo.
HD