martes, 12 de junio de 2012

Mariposa

Al final del ocaso,
estás desarmándote
como el día.
He sido parte
de una soledad digna
y perversa
que se enreda
en lo hondo de
las huellas
del pasado, en la
violencia del
recuerdo senil,
y a veces,
también en
el remordimiento
del alma.
¿Has visto alguna
vez amacarse
a una
mariposa
en el viento?
Así era el modo
en que tu voz
me acompañaba.

Una joven estudiante
se pregunta:
¿alguien sabe
quién se robó los
días lindos?
Lo dice por ella,
y también lo dice
por mí .
Y todavía no
encuentro
el modo de tejer

otra vez la mariposa.


jn

5 comentarios:

Horacio Beascochea dijo...

Supongo que nos pasamos el tiempo intentando tejer otra mariposa, con singulares resultados, aunque de eso se trate, ¿no?

Abrazo

MUCHITA dijo...

Mariposa ese aletear que tanto me gusta..

Besos mil

Rodolfo Serrano dijo...

Encantado, amigo, de saludarte y, sobre todo, de leerte.

Viento Zorro dijo...

una soledad digna, mientras sigamos intentando tejer la mariposa; solo en la voz de su vuelo!

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

Las mariposas llegan solas, no es necesario tejerlas.

Abrazos alados!