viernes, 21 de septiembre de 2012

chispa

Y me detuve en
el ejercicio de tu mirada
mientras acariciabas
                        con tu fervoroso aliento
este viejo rostro de niño

Me detuve
                        como la polvora
ansiosa del fuego, de la chispa,
y bebí la muerte
en
cada
beso
de los que llovieron
en el plano de la noche,
anfiteatro
de esta guerra

Vos ahí,
            un delfín
                           que juega
con las constelaciones
de la cama, y sonríe ante
los rupestres modos
del placer y la carne

Pero hay un momento
donde queda suspendido
el silencio:
cuando el calor,
el mundo, la polvora,
el desaliento y la noche
vuelven al impacto
del rayo en el trueno
que
     se
           entromete
             en
el mar de
               tu cuerpo

Ese grito (tu pequeña voz)
aparece yéndose
como al albedrío del viento,
los sueños del

dulce

diente

de

león

1 comentario:

MUCHITA dijo...

Bellisimo poema...
clap clap clap..

Besos mil.