martes, 12 de junio de 2012

Mariposa

Al final del ocaso,
estás desarmándote
como el día.
He sido parte
de una soledad digna
y perversa
que se enreda
en lo hondo de
las huellas
del pasado, en la
violencia del
recuerdo senil,
y a veces,
también en
el remordimiento
del alma.
¿Has visto alguna
vez amacarse
a una
mariposa
en el viento?
Así era el modo
en que tu voz
me acompañaba.

Una joven estudiante
se pregunta:
¿alguien sabe
quién se robó los
días lindos?
Lo dice por ella,
y también lo dice
por mí .
Y todavía no
encuentro
el modo de tejer

otra vez la mariposa.


jn

jueves, 7 de junio de 2012

Brisa Candela

Para salir un poco de la literatura...

Hoy ví de nuevo a la mujer más hermosa del mundo. Su nombre es Brisa Candela. Entablamos un diálogo que me encantaría ofrecer a su lectura:


Luego de saludarla. La alzo y la abrazo fuerte.

Yo: - ¿Brisa cuando seas grande te vas a casar conmigo?
Brisa: - Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii (con una cara sonriente).
- ¿Te acordás cuando me lo prometiste?
- Noooooooooo (más sonriente).


Creo que la inocencia de los niños es algo que nos hace falta, sobre todo cuando nos damos cuenta de que la perdimos. Espero sea de su agrado. Saludos

jn

domingo, 3 de junio de 2012

Cierra los ojos


Cierra los ojos
mientras cantas mujer,
la melodía que se
desprende de tus labios...
de la guerrilla
que está por salir
de tu cuerpo...
de tus sueños
encadenados....
de tus manos
que están
llenas de alas...
de todo lo que crece
por medio de
tu ciego canto.

Cierra los ojos
mientras cantas
y hazme el amor
con el acoplamiento
de tu voz
rebelde y mansa.
Sabés...
En el fruncir de tus cejas
se esconde una niña muerta
que creo... no quería morir.
Tu rostro es siempre
ese jardín que
me recuerda
al mayo en París.

Pero más fuerte
que tu canto,
es tu silencio,
esa irrupción donde
se apaga la magia
que contagia al mundo
con tu fiesta.
Eres conjuros,
eres las historias
que esconde el Sena,
eres el espejo
que exaspera
a mis labios.
Eres tu.

Cierra los ojos
mientras cantas...
Escucharte, es
beber veneno
de tu copa (preciosa).
Mantén juntos
los párpados
que en la oscuridad
de tu mirada,
en esa nube confusa
de tabaco y nada,
ahí es donde
estaré buscándote.

Y te ofreceré la luna,
el poder de la imaginación,
mi infidelidad más leal,
la prohibición de lo prohibido,
el color de mis palabras,
la carne de mi cuerpo,
pero por favor, no dejes
de cantar.